De planta rectangular, pequeñas dimensiones y decorativamente desnuda, la arquitectura de la capilla de São Sebastião es popular. La fachada principal es extremadamente sencilla, compuesta únicamente por un portal enmarcado en granito de líneas rectas y un campanario de un solo vano en el hastial rematado por una cruz.
El interior no es tan modesto como el exterior. El tríptico, en talla de madera dorada y policromada al estilo rocaille, destaca por los diversos paneles con ornamentos vegetales en medio relieve y otros pintados al óleo. Esta obra está fechada en 1758 y firmada por Damião Rodrigues Bustamante, pintor vallisoletano con una extensa obra repartida por numerosas iglesias del municipio de Macedo de Cavaleiros. Podemos clasificarlo como un pintor secundario y excedente en Valladolid que, habiendo encontrado buenas oportunidades de trabajo en la región, se instaló aquí con su familia.