La iglesia parroquial de Bornes, dedicada a Santa Marta, presenta una arquitectura renacentista y barroca, con un altar mayor dorado y un retablo barroco nacional.
La iglesia parroquial de Bornes, situada en el centro de la ciudad, data probablemente del siglo XVI.
En su interior destaca el retablo barroco tallado del altar mayor, de principios del tercer periodo juanino, decorado con elementos fitomórficos y de viñedos, atribuido a António de Sousa, así como la pintura del techo del presbiterio, en ataúdes de madera que representan figuras de santos, atribuida a José António Rodrigues Bustamante. La imagen de Santa Marta ocupa el trono central, flanqueada por pinturas sobre tabla que representan a San Pedro y San Pablo. En el centro del techo de la nave están representadas la Anunciación, la Resurrección de Lázaro, la Asunción de María y Nuestra Señora de Fátima.